Bienvenidos al camino de mi corazón

A los 27 años, le dije a mi madre que me iba a Madrid, a ser actor. Entonces, ella no dio crédito a lo que estaba escuchando. Es verdad que se lo dije sin apenas convicción, sólo contaba con el impulso de una intuición. Interpreté esta llamada como un acto de búsqueda, hacia algo mejor y que por lo menos, debía intentarlo. En mi familia y mis antepasados, nadie se dedicó al arte. Estaba lleno de temor, con mucho miedo a un nuevo fracaso. Me sentía sin derecho a ser actor. Aún así, me encaminé hacia Madrid, en el mes de noviembre de 1995.

¿Pero, de dónde me nació ese impulso?

¿De dónde mana la fuente de los derechos?

¿De dónde mana la fuente de la sabiduría?

Actualmente, después de más de 20 años de profesión, sigo teniendo ilusión, esperanza, pasión, confianza y fe para continuar asumiendo mis sueños, y por tanto, los de mis antepasados. Siendo un niño, mi abuela, Francisca Ojeda, me contó la leyenda de la mensajera de los sueños y su secreto, mientras se balanceaba en su mecedora. Con voz apacible, me contaba que la eterna mensajera de los sueños, viaja, con sus alas blancas, por todo el universo encendiendo estrellas con la luz de cada sueño realizado.

– Es muy importante que elijas muy bien tus sueños – me decía. Ya que sólo la luz de los sueños nacidos del corazón estará siempre encendida.

Este es el único secreto para que, eternamente, haya estrellas encendidas, brillando en el firmamento.

Brindo por la Mensajera de los sueños.

Brindo por los sueños nacidos del corazón.

Soy Antonio Márquez, actor, hijo de Antonia y Pepe.